Mientras el mundo termina de sacudirse el impacto del COVID, muchas empresas siguen preguntándose cuál es el mejor modelo de trabajo. El trabajo en oficina sigue siendo la opción tradicional, el trabajo remoto se ha llevado todos los aplausos, y el trabajo híbrido surgió para combinar ambos. Los tres tienen sus puntos fuertes, pero la discusión sobre cuál es el mejor no para. ¿Cuál deberías adoptar para que tus empleados estén contentos y rindan al máximo?

Este artículo te ayudará a encontrar la respuesta.

Vamos al grano.

Trabajo en oficina

Michael Scott de The Office y su frase sobre el trabajo en oficina

P.D. Michael lo dice completamente en serio

El clásico de los clásicos: el modelo de trabajo en oficina. Antes de internet y los avances tecnológicos, todo el mundo iba a la oficina, trabajaba con papel, bolígrafo y teléfonos fijos.

Con la llegada de los ordenadores, el trabajo en oficina siguió ahí, aunque con algunos cambios, claro está.

Ventajas del trabajo en oficina

Interacción constante con los compañeros

Estar en la oficina implica comunicarse con los compañeros, quieras o no. Ya sea para hablar de proyectos o simplemente para charlar, la comunicación está siempre presente. Cuando trabajas desde la oficina, te cruzas con tus compañeros en el pasillo, en la cocina, en todas partes.

En cuanto al trabajo, es mucho más fácil discutir proyectos cuando todos están cerca. Te reúnes, vas a la sala de reuniones y tratas lo que haya que tratar. Luego vuelves a tu escritorio y sigues con lo tuyo. Si surge otra duda, tú o tus compañeros os acercáis al escritorio del otro y listo. Sin complicaciones. En el trabajo remoto esto no es posible, y ahí es donde entran herramientas de comunicación como la ampliamente usada WhatsApp Business Platform.

Disciplina

Llegar al trabajo a su hora y salir a su hora son hábitos que generan disciplina. La razón es sencilla: tienes que adaptarte a un horario fijo. También desarrollas un sentido de la responsabilidad. Aunque nadie esté mirando cuándo fichaste, tu propio sentido del deber lo sabe perfectamente.

Si te cuesta levantarte temprano, con el tiempo tu cuerpo se acostumbra a la rutina y se despierta solo, incluso antes de que suene el despertador. Eso sí, esto funciona mejor si se dan las condiciones adecuadas, es decir, acostarse temprano.

Participación en la cultura y la vida de la empresa

Estar en la oficina significa formar parte de la cultura empresarial. Para conocer bien una empresa, hay que vivirla desde dentro, y eso resulta mucho más interesante de lo que suele parecer.

Al convivir con el equipo, conoces de primera mano los valores reales, los objetivos, las actitudes y la forma de trabajar de la empresa. Por muy positiva y comprometida que diga ser una organización, solo puedes comprobarlo cuando estás dentro. Por eso esta es otra gran ventaja del modelo de trabajo en oficina.

Desventajas

Sensación de presión constante

El trabajo en oficina puede generar presión sobre los empleados. Pueden sentirse bajo vigilancia constante aunque no sea así. La idea de que un manager o el jefe pueda estar mirando o aparecer en cualquier momento puede pesar inconscientemente.

Desplazamientos

Algunos empleados viven tan lejos que el trayecto les lleva varias horas al día. No solo consume tiempo, sino también energía, especialmente por la mañana. Los que viven más lejos lo saben mejor que nadie. Algunos van en coche, otros en tren o en autobús, pero el problema del tiempo y el desgaste sigue siendo el mismo.

Menos movimiento y más horas sentado

En la oficina hay menos oportunidades de levantarse y moverse, especialmente si tu trabajo está atado a la pantalla. El único movimiento posible es caminar, y dependiendo de las instalaciones de tu oficina, básicamente solo vas al baño o a la cocina. Claro que si no te importa lo que piensen tus compañeros, puedes levantarte cuando quieras y hacer ejercicio ahí mismo, pero seamos realistas: no todo el mundo lo va a hacer.

TRABAJO REMOTO

Aunque el trabajo remoto se usó como alternativa durante la pandemia, hoy se considera casi el contrapunto natural al trabajo en oficina. Aun así, tiene tanto ventajas como desventajas.

ilustraciones de trabajo desde casa por Gemma Correll

Ilustración de la increíble Gemma Correll
(En serio, merece la pena ver el resto de su trabajo 🙂

Ventajas

Más libertad

En remoto, los empleados tienen más libertad y autonomía. Si trabajan desde casa, están en su espacio y no tienen que preocuparse por el entorno. No hay que pensar en qué ponerse, cómo sentarse ni dónde sentarse.

Lo mismo ocurre con la forma de trabajar. Aunque estén disponibles y conectados durante el horario laboral, al no tener a un manager o al jefe físicamente presente, se sienten más libres y seguros. Y no te preocupes, esto no perjudica su rendimiento en absoluto. Al contrario, hay empleados que directamente rinden más en estas condiciones.

Ahorro de tiempo, energía y dinero

Los empleados en remoto ahorran tiempo, energía y dinero al no tener que ir a la oficina. Para empezar, no hay desplazamientos. Estos son uno de los mayores ladrones de tiempo y energía para muchos empleados, tanto por la mañana como por la tarde. Y no solo eso: también suponen un gasto económico importante. Imagínate cuánto ahorran al no coger el coche o el transporte público cada día.

Al trabajar desde el lugar que más les convenga, pueden gestionar más cosas y pasar de una actividad a otra con mayor agilidad.

Como resultado de tener más energía y tiempo disponible, los empleados rinden mucho mejor.

Comodidad

¿Qué mejor que trabajar desde la comodidad de tu casa o del sitio donde más a gusto estés? Trabaja en el sofá, en el suelo, en la terraza o donde quieras. Los que tienen mascotas pueden pasar más tiempo con ellas. Y sabemos lo bien que nos hace estar con ellas. También sabemos que un empleado feliz es un empleado productivo.

Desventajas

FOMO

No estar físicamente en la oficina ni junto a los compañeros puede generar sensación de FOMO, es decir, miedo a quedarse fuera de lo que pasa. En el modelo de trabajo remoto, los empleados se mantienen en contacto principalmente a través del ordenador y casi siempre por temas laborales. Con el tiempo, empiezan a sentirse al margen de la vida de la empresa, como si ya no formaran parte de ella.

Incluso cuando todos trabajan en remoto y no hay demasiada vida de empresa, muchos pueden seguir sintiéndose así. Este problema se vuelve aún más evidente en el modelo híbrido, que veremos en detalle más adelante.

Aislamiento y deterioro de la salud mental

La sensación de aislamiento viene del factor anterior. Al haber menos conexión e interacción humana, llegando al punto de pasar el día entero encerrado en una habitación, la única comunicación se reduce a un chat con los compañeros de vez en cuando.

La falta de contacto humano empieza a afectar la salud mental y, si no se atiende, puede derivar en depresión o ansiedad. Claro que esto no es universal: hay personas que disfrutan de la comunicación mínima y rinden mucho mejor así. Pero lo contrario parece ser más habitual.

Burnout

No tener el horario fijo y estricto de la oficina lleva a muchos empleados a trabajar más de lo que deberían. Si trabajan desde casa, pueden comer mientras trabajan, simplemente porque la cocina está ahí al lado. Del mismo modo, al terminar el horario pueden dejarse llevar y seguir trabajando hasta mucho más tarde, solo porque todavía tienen cosas pendientes.

Trabajo híbridouna chica trabajando con un portátil

pies con crocs debajo de una mesa

Ventajas

Autonomía y flexibilidad

Lo que hace tan atractivo al modelo de trabajo híbrido para los empleados es precisamente la autonomía y la flexibilidad que ofrece.

La mayoría de los empleados trabajan o en la oficina o en remoto. Lo que hace el trabajo híbrido es darles la oportunidad de experimentar ambos mundos en toda su dimensión. Es decir, los empleados pueden elegir libremente dónde trabajar: en la oficina, desde casa, en la montaña (bueno, siempre que haya cobertura). Las posibilidades son prácticamente infinitas. El hecho de poder elegir dónde trabajar les otorga autonomía y flexibilidad sobre su propia jornada.

Mejor salud mental

Tener el control de tu día laboral genera tranquilidad. Y esa tranquilidad se traduce, con el tiempo, en una mejor salud mental. Cuando no tienes que preocuparte por estar atado a las normas rígidas de la oficina, te encuentras mejor mentalmente. Además, si un empleado siente que ciertos conflictos del entorno de la oficina están afectando su bienestar, tiene la libertad de trabajar desde casa. Y al contrario: si se siente aislado en casa, puede volver a la oficina cuando quiera.

Desventajas

Comunicación inconsistente

El trabajo híbrido implica que parte del equipo está en la oficina y la otra parte trabaja en remoto. En este tipo de equipos y empresas, la probabilidad de que la comunicación se descoordine es mucho mayor. Los que están en la oficina pueden discutir y tomar decisiones, mientras que los que trabajan en remoto no se enteran o se enteran más tarde.

Al fin y al cabo, cuando estás en la misma oficina que alguien es mucho más fácil reunirse y hablar que cuando el contacto es puramente virtual.

FOMO

Como mencionamos en la sección sobre el trabajo remoto, el FOMO puede ser un problema importante en el modelo de trabajo híbrido también. En este caso, se trata de un temor real, ya que mientras algunos empleados trabajan desde casa, la vida de la empresa sigue ocurriendo en la oficina. Este problema afecta especialmente a aquellos empleados que optan por el modelo híbrido únicamente por razones económicas y personales, pero que preferirían estar en la oficina en otras circunstancias.

Oportunidades desiguales

Los empleados que trabajan de forma remota tienen menos probabilidades de ser promovidos, reconocidos y recibir bonificaciones. Por la simple razón de no ser vistos o de no estar físicamente presentes, sus oportunidades se reducen. Mientras tanto, quienes asisten a la oficina son percibidos como más comprometidos con la empresa. Por supuesto, esto no aplica a todos los empleados ni a todas las empresas, pero representa el panorama general y es una posibilidad real.

Aprovechando el tema, quizás te interese leer Hybrid Work: Why Do Employees Want It? o Top 5 Challenges of Hybrid Work

Conclusión

Tras analizar los pros y los contras de estos 3 modelos de trabajo, queda claro que ninguno es perfecto ni lo tiene todo. Aunque el trabajo híbrido parece ser el punto intermedio ideal, sigue siendo fundamental escuchar las necesidades y expectativas de tu equipo y tu empresa. Puedes realizar una encuesta entre ellos para conocer su opinión y, a partir de ahí, elegir el modelo según sus preferencias. Solo después de implementar uno de estos modelos en tu empresa podrás entender si realmente es beneficioso o no.

Que este artículo sirva de guía en tu camino hacia el modelo de trabajo que mejor se adapte a ti y a tu organización.

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