¿Qué es un contrato de precio fijo?
Un contrato de precio fijo es un acuerdo para adquirir bienes o servicios por un importe establecido que no puede modificarse una vez firmado. Sin embargo, en el mundo empresarial, la mayoría de los contratos incluyen cláusulas que permiten realizar ajustes según diversos factores, como costos imprevistos que deba asumir el proveedor o variaciones en los plazos de entrega.
¿Cuál es lo opuesto a un contrato de precio fijo?
Lo contrario a un contrato de precio fijo es un acuerdo que permite ajustar el precio final. Al vender productos o servicios, generalmente existe un elemento fijo, como un precio máximo o techo. Cuando se trabaja en un proyecto por encargo, en cambio, se suele optar por la facturación por horas. Con los contratos por horas, se cobra al cliente en función de lo que le cuesta a tu negocio ejecutar el proyecto en términos de nómina.
¿Cuál es la ventaja de un contrato de precio fijo?
Si eres quien contrata los productos o servicios, no tendrás que preocuparte por fluctuaciones de precios que puedan hacer que el proyecto se salga del presupuesto. Si eres quien los entrega, por otro lado, no necesitarás presentar evidencia de trabajo para la facturación por horas. Eso sí, configurar el seguimiento del trabajo con un rastreador de tiempo de calidad es muy sencillo y puede eliminar esa incomodidad por completo.