¿Es el modelo híbrido el punto de equilibrio ideal entre los tipos de trabajo?
Como dice el refrán, «lo mejor siempre está en el término medio». Y el trabajo híbrido no es la excepción.
La mayoría de los empleados te dirá que les gustaría tener libertad para elegir desde dónde trabajar: desde la oficina, desde casa, en el campo o en la playa. Las opciones son infinitas.
Lamentablemente, no todas las empresas lo permiten. De hecho, la gran mayoría todavía no lo hace.
Sin embargo, en los últimos tiempos se nota un crecimiento notable en la cantidad de empresas que están adoptando el modelo de trabajo híbrido.
Este modelo permite a los empleados decidir si quieren trabajar desde la oficina, desde casa o desde cualquier otro lugar.
Aun así, si estás pensando en darle una oportunidad al trabajo híbrido, adelante, pero también prepárate para enfrentar sus desafíos.
Aquí están los principales retos del trabajo híbrido y cómo puedes convertirlos en una ventaja.
1. Fallas en la comunicación dentro del equipo
Cuando la mitad del equipo trabaja desde casa y la otra mitad desde la oficina, es muy probable que aparezcan desajustes en el flujo de trabajo. Mientras quienes están en la oficina se reúnen y discuten proyectos en persona, los trabajadores remotos pueden sentirse desconectados del avance del proyecto. A pesar del uso de herramientas como Slack o Zoom, la comunicación no es la misma cuando algunos se ven cara a cara y otros solo a través de la pantalla. Por ejemplo, cuando se necesita una reunión rápida, es mucho más fácil para quienes están en la oficina juntarse en cinco minutos que coordinar una videollamada. Y ni hablar de esas conversaciones espontáneas que surgen en el pasillo o en la cocina sin ningún motivo en particular.
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Este problema de comunicación inconsistente es especialmente complicado para los empleados nuevos. Como muchas empresas atraen talento ofreciendo un entorno de trabajo híbrido, los recién llegados también pueden verse afectados. Algunos ingresarán de forma remota y otros acudirán a la oficina, lo que puede hacer que quienes trabajan a distancia se pierdan información importante o se sientan ajenos a la cultura de la empresa.
Una comunicación inconsistente puede derivar fácilmente en falta de comunicación dentro del equipo. Para evitarlo, aquí te contamos qué puedes hacer.
Solución
Asegúrate de que tus herramientas de comunicación contengan toda la información necesaria, especialmente para los nuevos integrantes. Puedes crear secciones fijadas con los recursos básicos y los accesos que los empleados recién incorporados van a necesitar. En cuanto al equipo existente, una buena práctica es que quienes están en la oficina se responsabilicen de mantener informados a los trabajadores remotos sobre cualquier actualización del proyecto. Además, monitorea activamente la herramienta de comunicación y gestión que utilizas para asegurarte de que todo quede registrado y actualizado, independientemente de cuánto se haya debatido en persona.
2. Desigualdad en el compromiso y la visibilidad de los empleados
Los empleados que van a la oficina pueden generar la percepción de estar más presentes y comprometidos con su trabajo que quienes trabajan de forma remota. Esto puede traducirse en que reciban más ascensos o beneficios simplemente por estar físicamente en el lugar. Sin embargo, trabajar de forma remota o presencial no tiene ninguna relación directa con un mejor rendimiento. Es más, los empleados remotos pueden incluso superar en desempeño a sus colegas presenciales. En ninguno de los dos sentidos debería haber ventajas basadas en la modalidad de trabajo.
Solución
Los empleadores deben garantizar que ningún empleado reciba este tipo de trato diferenciado. Dado que el trabajo híbrido hace que ambas modalidades sean válidas, ningún empleado será exclusivamente remoto o exclusivamente presencial de forma permanente. Aun así, es necesario establecer lineamientos y políticas claras que aseguren que los empleados sean evaluados únicamente por su rendimiento y nada más.
3. Distribución desigual de equipamiento
Cuando parte del equipo trabaja en la oficina y otra parte desde casa, los primeros cuentan con la ventaja de usar el equipamiento de la empresa: no solo computadoras, sino también escritorios, sillas, impresoras, electrodomésticos de cocina, entre otros. Por supuesto, hay empresas que proveen equipos o reembolsan los gastos a los trabajadores remotos para que adquieran lo que necesitan, pero también hay muchas que no lo hacen. Estas últimas corren el riesgo de perder talento remoto, y con razón: ¿por qué un empleado gastaría y desgastaría su propio equipamiento y espacio personal si
- los empleados en la oficina no usan equipamiento personal
- la empresa tiene la capacidad de proveer el equipamiento de trabajo
Cuando un empleado sabe que existen empresas que proveen todo lo necesario para trabajar desde casa, ten por seguro que va a aspirar a eso y se irá a la primera oportunidad que tenga. Y es completamente comprensible, porque ¿quién no querría estar en una empresa que te da todo lo que necesitas para trabajar?
Solución
Habla con tus empleados remotos sobre qué equipamiento van a utilizar y, ya sea que les facilites una computadora de trabajo o les reembolses el costo de adquirir una, asegúrate de que cuenten con lo necesario. Lo ideal sería poder proporcionarles una configuración de trabajo completa con todo lo que necesitan para rendir al máximo desde casa.
4. Falta de colaboración
Los equipos que trabajan en la oficina lo tienen mucho más fácil cuando se trata de reuniones y trabajo colaborativo. Simplemente se acercan al escritorio del compañero, preguntan lo que necesitan y organizan una reunión si hace falta. Además, quienes van a la oficina se conocen entre sí mucho mejor que a sus colegas remotos.
Mientras que los empleados remotos generalmente se comunican entre sí solo por cuestiones laborales, quienes están en la oficina se conocen en un plano más personal a través de conversaciones informales. Crean vínculos más cercanos y, naturalmente, tienden a preferir trabajar entre ellos. Cuando se forman estos lazos entre el equipo presencial, los empleados remotos pueden sentirse excluidos. Como consecuencia, la colaboración entre ambos grupos puede verse afectada. Claro que van a colaborar cuando sea necesario, pero la comunicación y la colaboración genuina y espontánea pueden deteriorarse con el tiempo.
Solución
Organiza y fomenta encuentros informales para todo el equipo. Pueden ser tanto virtuales como presenciales. Si es posible, los encuentros en persona son mucho más efectivos para que las personas se conozcan de verdad, pero los virtuales también funcionan. Otra opción es incentivar almuerzos virtuales compartidos. Mientras los empleados de la oficina almuerzan juntos, los remotos pueden conectarse por videollamada y almorzar al mismo tiempo. Así, no solo hablarán de trabajo, sino que también compartirán un momento más distendido y cotidiano.
5. Autonomía total sin estructura
Existe un malentendido bastante común: creer que implementar un entorno de trabajo híbrido significa darles a los empleados autonomía total sobre cómo prefieren trabajar. Si bien es cierto que el trabajo híbrido les da libertad para decidir desde dónde trabajar, llevar esa libertad al extremo no es la mejor idea.
Darles a los empleados una libertad absoluta sin ningún tipo de estructura no es la forma más eficiente de gestionar un equipo.
Solución
Los empleados pueden elegir cómo quieren trabajar, pero debe haber ciertas pautas claras: por ejemplo, trabajar desde casa de lunes a jueves y estar en la oficina los viernes. De esta manera, la empresa puede organizar quién trabaja desde dónde y cuándo, evitando superposiciones o ausencias no planificadas.
Este enfoque también libera a los empleados de tener que decidir constantemente cuándo ir a la oficina y cuándo quedarse en casa. Cuando lo saben de antemano, tienen una preocupación menos en su día a día.
Otro problema que puede surgir de la autonomía total es no tener visibilidad sobre el proceso de trabajo de los empleados. Para esto, puedes utilizar herramientas de seguimiento de tiempo que te permitan tener una idea clara del avance del proyecto y mantenerte al tanto de cada etapa.
Conclusión
A pesar de todas las ventajas que trae el trabajo híbrido, tendrás que enfrentarte a sus desafíos y gestionarlos. Pero no dejes que eso te frene a la hora de probarlo con tu equipo. Toma los retos que mencionamos en este artículo como una guía para estar preparado y sacar el máximo partido al modelo de trabajo híbrido. Si lo logras, difícilmente quieras volver a como era antes.