Los ascensos y las buenas evaluaciones suelen llegar a quienes demuestran un alto rendimiento en el trabajo. Es posible que sientas que aún no estás entre esos perfiles destacados en tu empresa. Sea cual sea el motivo, lo que realmente importa es tu disposición a mejorar.

Este artículo es para ti si estás intentando entender qué hacen diferente los mejores empleados y qué puedes hacer tú para estar a su nivel. Según un blog de Gallup, casi el 85% de los empleados no está realmente comprometido con su trabajo, lo que se traduce en una pérdida de productividad de 7 billones de dólares a nivel global.

Pero con estos 10 consejos para mejorar tu rendimiento laboral, el camino se vuelve mucho más llevadero. Empecemos.

1. Llega antes de tiempo

Dicen que llegar puntual —o incluso antes— genera una muy buena impresión. Y en lo que respecta a mejorar tu rendimiento laboral, llegar temprano también marca la diferencia.

Cuando llegas al trabajo 15 o 20 minutos antes, tienes tiempo para relajarte y preparar mejor tu jornada. Además, es probable que evites el tráfico al salir antes de las horas pico. Mientras te tomas un café por la mañana, puedes aprovechar para revisar y responder correos, y organizar tus tareas del día.

Así podrás trabajar con mayor eficiencia en lugar de llegar con la mente dispersa entre las tareas planificadas y las que surgen de improviso a lo largo del día.

2. Establece metas alcanzables

Cuando tienes claro lo que se espera de ti, tu forma de trabajar cambia por completo. Cada tarea que realizas tiene un propósito: cumplir los objetivos que tú mismo te has fijado.

Dicho esto, te recomendamos ser realista y apuntar a lo que está dentro de tus posibilidades. Al definir tus metas, sé honesto contigo mismo. Nunca te comprometas a más de lo que puedes cumplir, ni ante tus responsables ni ante ti mismo.

De lo contrario, terminarás decepcionándote a ti mismo y decepcionando a tu equipo. Es mejor proponer un número que seas capaz de alcanzar —o incluso superar— con comodidad.

Por ejemplo, imagina que un social media manager se propone multiplicar por 10 el número de seguidores en un mes, cuando en los últimos tres meses el crecimiento ha sido de apenas 2x. Ese sería un objetivo poco realista.

Si tienes un plan para lograrlo, lo más inteligente sería comprometerte con un crecimiento de 3x o 4x. Si la estrategia funciona y superas esa cifra, tanto tú como tu equipo quedaréis muy bien parados, y tu credibilidad se disparará.

Mientras trabajas en tu objetivo, celebra cada pequeño hito conseguido y marca en el calendario los plazos para ir cumpliendo un logro tras otro.

3. Concéntrate en una sola tarea a la vez

En el punto anterior hablamos sobre la importancia de trabajar con plazos definidos. Ahora vamos a profundizar un poco más en esa idea.

Siempre nos han enseñado que el multitasking es una habilidad imprescindible, pero nadie nos explicó cómo afecta a la calidad y los tiempos de entrega. Así que, aunque en tu trabajo se espere que hagas varias cosas a la vez, apuesta por hacer una sola tarea a la vez siempre que puedas.

Organiza tus tareas de forma secuencial y, cuando estés trabajando en una, dale toda tu atención. No interrumpas tu flujo de trabajo.

Pruébalo una vez y verás cuánto tiempo puedes ahorrar con este simple cambio.

4. Organízate mejor

Como mencionamos antes, a veces tienes que dejar una tarea a medias o posponerla por completo. En esos casos, es fácil sentirse desbordado con tanto trabajo acumulado. Aquí es donde la organización y la priorización cobran todo su protagonismo.

Cuando te llegan tareas de forma imprevista, tómate un momento para evaluar cuándo hay que entregarlas y cuánto tiempo te llevará completarlas. Con esa información, puedes decidir si priorizarlas o posponerlas.

Puedes apoyarte en herramientas de gestión de tareas online. Si tu empresa ya utiliza alguna, aprovéchala; si no, las herramientas gratuitas de Google son una excelente opción para el día a día. También puedes usar plantillas de planificación laboral para estructurar mejor tu trabajo, de forma que las tareas que recibes se gestionen de manera ordenada, lógica y eficiente, en lugar de abordarlas de forma caótica.

Intenta alinear tus tareas con las del equipo y prioriza siempre lo urgente. Además, evita aceptar más trabajo del que realmente puedes asumir.

Comprometerte con más carga de trabajo de la que puedes gestionar —igual que con las metas— solo lleva a la frustración. Es mejor decir claramente que no tienes capacidad que aceptar algo y luego no poder entregarlo como corresponde.

5. Gestiona bien tu jornada laboral

Cada vez más empleados prefieren entornos de trabajo con horarios flexibles. Esto beneficia tanto a empresas como a trabajadores, ya que permite ser más productivo en los momentos que mejor se adaptan a cada persona. Con una buena herramienta de planificación de turnos, gestionar tu jornada se vuelve mucho más sencillo. Además, puedes organizar tus tareas del día y prepararte para tener éxito, día tras día.

Una herramienta de planificación ideal te ayudará a registrar el tiempo que dedicas a cada tarea, lo que te hará mucho más eficiente en tu trabajo.

6. Reduce las distracciones

Socializar es algo completamente natural en las personas. Sin embargo, en el trabajo no podemos permitir que las distracciones consuman más tiempo que el propio trabajo. Y no hablamos solo de charlar con los compañeros, sino también de las redes sociales.

Ahora bien, sabemos que es algo inevitable. Sería poco realista pedirte que apagues el móvil o te mantengas alejado de él durante toda la jornada. ¿Y si hay algo urgente que necesitas saber?

La solución más inteligente es darle un tiempo concreto a las distracciones. Usa los pequeños descansos para desconectar y recargar energías: mira el móvil, habla con un compañero, date una vuelta, escucha una canción… lo que necesites.

Otra estrategia muy efectiva es silenciar las notificaciones de las redes sociales en las que más tiempo pierdes. Reserva dos o tres momentos del día para revisar el correo: por la mañana, después de comer y antes de salir. Estos pequeños cambios, fáciles de aplicar, mejorarán notablemente tu concentración y multiplicarán tu productividad. Harás más en menos tiempo.

7. Mejora tus habilidades de comunicación

Aunque recomendamos no dejar que las charlas con compañeros te hagan perder tiempo de trabajo, comunicarse es absolutamente necesario cuando se colabora en equipo. La clave está en que esa comunicación sea clara y concisa.

De hecho, cuando los equipos colaboran de forma efectiva y se comparten comentarios constructivos, los resultados del trabajo pueden mejorar de manera notable. Además, mantiene a todos los miembros del equipo alineados y permite reaccionar a tiempo cuando alguien está retrasando una entrega. Todo esto ayuda al equipo a planificarse y rendir mejor en conjunto.

Para empresas que trabajan en modelo híbrido o en remoto, utilizar software de RR.HH. con herramienta de chat integrada, Google Chat o aplicaciones de videoconferencia son opciones muy recomendables para mantener una comunicación fluida y eficaz.

Las instrucciones claras, los mensajes ágiles y las explicaciones bien estructuradas son factores clave para fortalecer la colaboración entre responsables y empleados.

8. Trabaja a partir del feedback

El feedback constructivo y orientado a la acción te da una dirección clara sobre qué necesitas mejorar. No seas de esos empleados que se toman el feedback a mal y creen que su trabajo ya es perfecto tal como está.

Aprende a superar tus propios límites y a pensar de forma creativa para entregar exactamente lo que tu empresa necesita. No le tengas miedo a rehacer algo; considéralo una oportunidad para pulir tus habilidades.

Te recomendamos pedir feedback en cada tarea que hagas. No solo para demostrar tus ganas de aprender y mejorar, sino también para entender qué te convierte en un empleado de alto valor —es decir, en uno de los mejores de la empresa.

9. Aprende de los mejores

Es posible que tus compañeros más destacados no siempre tengan el tiempo ni la disposición para enseñarte todo lo que saben.

¿Qué hacer entonces? Observar e implementar. Recuerda que los mejores no son para envidiarlos, sino para tomarlos como inspiración.

Rodéate de personas cuya ética de trabajo realmente admires y verás cómo creces. Personas con mentalidad de crecimiento, personas en posiciones de liderazgo: hazles saber por qué las admiras. También puedes pedirles que te guíen para adquirir una habilidad en particular.

Si no es posible, busca a los referentes de tu industria en línea y empieza a aprender de ellos a través de sus videos, publicaciones y entrevistas. No te darás cuenta en qué momento tu desempeño laboral comenzará a mejorar.

10. Planifica tus días de vacaciones

Si te enfocas demasiado en trabajar duro y te presionas por ser el mejor, puedes llegar al burnout. Es algo real. Quizás no lo considerarías como una forma de mejorar tu rendimiento laboral, pero lo es.

A veces necesitas un cambio de lugar y de rutina para romper la monotonía y ganar una perspectiva fresca. Así que planifica tus días de vacaciones y vuelve al trabajo con la mente despejada y mayor concentración. Te lo mereces.

En resumen

Mejorar tu rendimiento laboral no se trata solo de trabajar duro y hacer más cosas. También implica no sobrecomprometerte ni asumir más de lo que tu capacidad permite. En pocas palabras, intenta llegar a la oficina más temprano, practica el monotasking, comunícate de forma efectiva, sé observador y toma acciones concretas para mejorar.

Es momento de empezar a establecer esas metas pequeñas y proponerte alcanzarlas de una vez por todas. No olvides compartir cómo te funcionaron estos consejos y cuáles recomendarías a otros lectores. ¡Mucho éxito!

Sobre el autor

Saurabh Wani es digital marketer en ZoomShift, una herramienta de employee scheduling. Trabajó como HR Recruiter durante más de 3 años antes de pasarse al marketing, donde definió el ciclo de reclutamiento que ayudó a los empleados a encontrar el trabajo adecuado. Le encanta viajar y, cuando no está trabajando, se le puede encontrar haciendo maratón de F.R.I.E.N.D.S.

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